formacion humano cristiana
La
conceptualización de salud definida por la Organización Mundial de la (OMS),
dice que es el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no tan
solo la ausencia de enfermedad o afección. El hombre debe ser considerado como
un ente biopsicosocial, primero se debe definir cada uno de los términos que se
encuentran en esta afirmación. Ente se refiere a lo que existe o puede existir.,
Bio: significa vida. Psico., significa alma, mente o actividad mental. Social.,
perteneciente o relativo a una compañía o sociedad, o a los socios o
compañeros, aliados o confederados.
Por otro lado, el hombre es un ente, porque existe y su componente bio
se refiere a que es un organismo vivo que pertenece a la naturaleza. Su
componente psico se refiere a que además de ser un organismo vivo tiene mente,
lo que le permite estar consciente de su existencia. El hombre es un ente
social porque recibe influencias favorables y desfavorables como resultado de
la interacción con la sociedad (constituida por semejantes a él) que lo rodea y
con el medio ambiente físico, en el cual lleva a cabo su vida.
Podemos mencionar que entre los más antiguos escritos donde se advierte
la influencia y responsabilidad del ambiente en la salud, se encuentra el
tratado de los aires, aguas y de los lugares, redactado por el filósofo griego
Hipócrates, quién vivió a mediados del siglo V hasta el primer tercio del siglo
IV y que es reconocido como Padre de la Medicina; el cuál, hace mención de la
relación permanente de la tierra, el agua y el aire con los padecimientos del
hombre, y muestra una visión ecológica al citar lo siguiente: Quién desee
investigar la medicina adecuadamente, debería proceder en primer lugar
considerar las estaciones del año, y que efectos cada una de ellas produce
(porque de ningún modo son iguales, sino que difieren mucho entre ellas
respecto a sus cambios).
El hombre como ser bio-psico-social quiere decir que el humano (ambos
sexos) es un ser vivo con un organismo complejo y con una mentalidad muy
compleja basada en muchos aspectos (valores, conciencia, ética, motivaciones,
deseos, personalidad, etc.), los cuales le permiten estar en una organización
social (familia, amistades, comunidad, municipio, nación, grupos sociales, etc.)
y comportarse de acuerdo sus intereses psicológicos y a los límites que le
presente su cuerpo y su aprendizaje.
Cabe destacar que la cotidianidad
es el diario acontecer, es la que se va haciendo rutina, la vida diaria. La
pregunta sobre el hombre se ve opacada en la cotidianidad. Tenemos que ser
conscientes que el único ser que puede negar su humanidad es el hombre. El
proceso de degradación del hombre no es el animal sino su des humanidad.
Tenemos que identificar la deshumanización y las situaciones límite. El mismo
hombre es el que propicia el proceso de deshumanización. En este momento
existen grandes desequilibrios de orden económico, social. La masificación se origina en el paso del feudalismo a
la industrialización. La cosificación el hombre deja de ser él mismo,
humano, persona; para a ser un simple medio e instrumento. La opresión este fenómeno se vive particularmente
en América Latina y su primera y fundamental razón es la angustia vital
producida por el hombre: analfabetismo, insalubridad, desnutrición, desempleo.
En otro orden de ideas destacamos que la paradoja es una aparente
contradicción, hablando del hombre nosotros experimentamos en nosotros mismos y
vemos en los otros una ambigüedad, vivimos momentos de entusiasmos, satisfacciones
íntimas, etc., al momento sentimos todo lo contrario, ira, ofuscación, la vida
sin sentido. Sus deseos son de trascendencia pero sujeto a lo presente a lo
inmediato. El hombre es un ser capaz de
lo mejor y de lo peor. La complejidad hace referencia a que el ser humano está
configurado a multitudes dimensiones pero ésta ha de vivirlo a la unidad de su
ser, integridad de su persona. A través de la historia la filosofía ha tratado de definir al hombre como tal,
pero es complejo definir al hombre, la Antropología Filosófica ha ido
penetrando al hombre y ha descubierto que no es tan fácil definirlo.
Podemos mencionar que la Antropología Filosófica tiene como objetivo
buscar una respuesta globalizante sobre el hombre, su ser y su actuar. El hombre
es un ser que no puede vivir con los demás, pero es un ser que no quisiera
vivir sin los demás. El hombre ha sido objeto de investigaciones a través de la
historia por muchos ángulos y perfiles, se da un tratamiento y conciencias en
la consideración del hombre, muy amplia y generalmente distinguimos 3
visiones en la historia de la filosofía.
Visión Racionalista su primer perfil, está fundada un análisis
racionalista partiendo de las definiciones de Aristóteles “el hombre es un
animal racional”. Visión Medieval (teocéntrica) surge en la Edad Media fundamentalmente la concepción Teocéntrica de
la realidad, Dios aparece como el centro de todo, la óptica como se mira al
hombre es Dios, la idea fundamental es la concepción de Dios como creador de la
naturaleza y el hombre como criaturas. Visión Antropocéntrica (contemporánea)
Corresponde a una etapa de la historia, en la cual el hombre es el centro de
todas las investigaciones (Época del Humanismo). Los orígenes de esta visión
están en el Renacimiento S. XV que surge en Europa después del siglo del oscurantismo
S. XIV.
Se podría decir que la presencia del hombre la podemos sintetizar en una
triple relación: a.-Relación Objetiva: Cuando
se refiere al mundo.
b.- Relación Intersubjetiva: Cuando se refiere a los semejantes.
c.- Relación Trascendente: Cuando se refiere a Dios. Ser en el
mundo significa presencia en el mundo de un ser que expresa su actitud,
traduciéndola en actividad frente al mundo y las cosas frente a su cuerpo, no
es tanto una mera coincidencia espacial y pasiva en el mundo.
Afirmar que el hombre está situado en el mundo significa encontrarse
sumergido en el complejo de relaciones que influyen en él y sobre las cuales él
reacciona. Ser situado es tener una presencia activa, pues el hombre crea
nuevas formas de presencia en el mundo creando simbolismos para comprenderlo
por el arte, la literatura y la religión. El hombre, pobre en su instinto y
enriquecido por su intelección, se mueve en el mundo que le está abierto a
muchas posibilidades y que, por lo mismo, no lo determinan ni le dan seguridad.
Debido a su inteligencia conoce todas las posibilidades y elige, racional y
libremente una de ellas. Esta estructura humana abierta, indica la vocación del
hombre al progreso. El hombre se hace y debe progresar hacia la madurez.
Es necesario resaltar que el papel del hombre en el mundo debe consistir
en cooperar para que esa marcha vaya hacia adelante y continúe hacia lo alto.
Ser en el mundo indica que nuestro ser es prolongación en el mundo, lo que
significa mundanidad en el mundo, nuestro cuerpo es parte del mundo. Hay que
considerar al hombre como un espíritu encarnado. El hombre es una corporeidad,
pero no lo es todo, lo cual nos lleva a superar esa visión dualista. Existir es
estar en continua referencia con el mundo enriquecido y enriqueciéndose. Esta
corporeidad que le persiste al hombre ser espíritu encarnado es a la vez una
manera de ser. El cuerpo hace visible mi
yo.
El mundo contemporáneo maneja dos tendencias: Personalización y
Socialización, hay que plantear el problema de la intersubjetividad. Rousseau
decía que el hombre es social por naturaleza y Hobbes dice que el hombre es un
ser antisocial por naturaleza. Se habla de conocerse a sí mismo, darse cuenta
de la propia identidad, se presente así mismo, en filosofía se llama mismidad. Para
penetrar en este conocimiento hay que entrar en el núcleo de la personalidad
(interioridad). Se presenta como unicidad del ser, en que somos una única
sustancia, no hay copia de nosotros mismos, no somos uno de tantos fabricados
en serie; esto nos viene de nuestra interioridad, por cuanto que no nos pueden
multiplicar (Unicidad). Yo soy lo que soy y nadie más. Mi yo es una unidad única
e irrepetible.
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